Elecciones en Humanidades de la UNaM: renunció un integrante de la Junta Electoral en medio de reclamos por el voto en el interior
A pocos días de las elecciones del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), previstas para el próximo 11 de noviembre, crece la controversia por las condiciones de participación de los alumnos que cursan en las extensiones áulicas del interior de la provincia.
El conflicto se originó a partir de los reclamos de estudiantes de distintas localidades que denuncian que no podrán votar en las sedes donde cursan sus carreras. Según las publicaciones difundidas en redes sociales, la actual conducción del Centro de Estudiantes, perteneciente a la agrupación Más Humanidades, y la Junta Electoral no habilitarían la votación en esas localidades.
La situación alcanza a estudiantes de Puerto Rico, donde se dicta la Licenciatura en Trabajo Social; Ruiz de Montoya, con la carrera de Guía de Turismo; y San Javier, donde se cursa Educación Especial. De acuerdo con los reclamos, quienes quieran participar de los comicios deberán trasladarse hasta Posadas, con los costos económicos que esto representa.
Los estudiantes afectados hicieron públicos sus cuestionamientos mediante videos en redes sociales y calificaron la situación como discriminatoria. El planteo pone en discusión las condiciones concretas de participación de quienes cursan sus estudios fuera de la sede central de la Facultad.
La renuncia que expone el conflicto
En medio de esta controversia, Carlos Posdeley, vicepresidente de la Junta Electoral, presentó su renuncia al cargo con argumentos vinculados a las dificultades económicas que enfrentarían los estudiantes del interior para trasladarse hasta Posadas.
En los fundamentos de su decisión, Posdeley sostuvo que no asumiría la responsabilidad de defender ante sus pares estudiantiles una situación en la que, debido al contexto económico y social, los alumnos de las extensiones áulicas no podrían afrontar los gastos de traslado.
Asimismo, consideró que la función de la Junta Electoral debería priorizar la mayor participación posible y cuestionó lo que describió como una falta total de voluntad del organismo para resolver la situación.
Su renuncia incorpora un nuevo elemento al conflicto: las objeciones ya no provienen únicamente de los estudiantes que hicieron públicas sus denuncias, sino también de un integrante de la propia Junta Electoral.
El costo de participar
Más allá de las diferencias entre los sectores involucrados, el conflicto plantea un interrogante sobre las condiciones de participación en las elecciones estudiantiles. Si los alumnos habilitados para votar deben viajar hasta Posadas, las distancias y los costos de traslado pueden convertirse en un obstáculo para ejercer ese derecho.
La discusión adquiere relevancia porque la comunidad educativa de la Facultad no se concentra exclusivamente en la capital provincial. Las extensiones áulicas permiten cursar distintas carreras en otras localidades, pero el conflicto actual pone sobre la mesa cómo se contempla esa distribución territorial al momento de organizar una elección.
En este escenario, resulta necesario conocer los fundamentos reglamentarios de la decisión cuestionada, qué alternativas se analizaron para facilitar el voto y cuál es la posición de la Junta Electoral y de la conducción del Centro de Estudiantes.
A pocos días de los comicios, la controversia excede la disputa entre agrupaciones: el debate se centra en las condiciones necesarias para que los estudiantes del interior puedan participar en la elección de sus representantes.

