Estudiar y trabajar: la crisis modifica los tiempos de las carreras universitarias
La situación económica está modificando las trayectorias de los estudiantes universitarios y también el perfil de quienes concurren a las aulas. En la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), la vicerrectora Gisela Spasiuk señaló que cada vez es más frecuente encontrar estudiantes que deben priorizar el trabajo para sostener sus estudios, una realidad que lleva a muchos a reducir la cantidad de materias que cursan y a prolongar el tiempo necesario para completar sus carreras.

Según explicó Spasiuk, algunos jóvenes que ya tenían un empleo debieron sumar un segundo trabajo, mientras que otros, especialmente aquellos provenientes de distintas localidades del interior provincial, tuvieron que regresar a sus lugares de origen ante las dificultades económicas de sus familias. Este escenario modificó las posibilidades de sostener una cursada con la misma intensidad que años atrás y generó trayectorias académicas más extensas.
Frente a esta situación, la UNaM sostiene distintas herramientas de acompañamiento, entre ellas becas y programas de bienestar estudiantil. Sin embargo, desde la institución reconocen que estos recursos no siempre resultan suficientes para cubrir las necesidades de todos los estudiantes. Por ese motivo, la universidad también busca ampliar las alternativas de educación a distancia y profundizar experiencias de virtualización que permitan compatibilizar la formación académica con las obligaciones laborales y personales.
El escenario de los estudiantes se desarrolla, además, en un contexto de restricciones presupuestarias para las universidades nacionales. Spasiuk sostuvo que la UNaM trabaja con criterios de planificación y prudencia en el manejo de los recursos para garantizar el funcionamiento de la institución, al tiempo que remarcó la importancia de sostener el acompañamiento a los estudiantes y el rol de la universidad pública.
Durante el mismo análisis, la vicerrectora se refirió a los mecanismos de control y evaluación de las universidades nacionales. Explicó que la UNaM cuenta con instancias de auditoría interna y externa y que recientemente completó un proceso de autoevaluación institucional con participación de distintos sectores de la comunidad universitaria y pares externos.
Los resultados de esa evaluación serán utilizados para identificar fortalezas y aspectos a mejorar, y servirán además como uno de los insumos para elaborar el próximo plan estratégico de la UNaM. La institución espera recibir la devolución correspondiente antes de fin de año y prevé que el informe final sea de carácter público.

