Después de veinte años de presencia en el país, Dr. Ahorro concretó el cierre total de sus sucursales en la Argentina
La empresa comunicó a sus empleados que los locales quedarían cerrados hasta nuevo aviso y solo pagaría un porcentaje de los salarios.
El desembarco de Dr. Ahorro en la Argentina ocurrió en 2002. De origen mexicano, la firma adoptó un modelo de negocios enfocado en la venta de medicamentos genéricos y de bajo costo, con el objetivo de captar a consumidores sin cobertura médica. Desde el comienzo, la cadena optó por no trabajar con obras sociales ni prepagas, una decisión que la diferenció del resto de las farmacias del país. El auge de los medicamentos genéricos y la demanda de alternativas accesibles favorecieron el rápido crecimiento de la marca en los primeros años.
La cadena acumuló deudas por unos USD 10 millones en contingencias laborales, cerca de USD 5 millones por cargas sociales impagas y alrededor de USD 4 millones con proveedores y laboratorios.
La compañía intentó vender la operación completa, pero las negociaciones no prosperaron. Como alternativa, la firma presentó propuestas ante la sindicatura judicial para vender sucursales de manera individual y destinar esos fondos al pago de salarios adeudados.
El modelo de Dr. Ahorro generó impacto en el mercado farmacéutico argentino. La apuesta por los medicamentos económicos orientados a consumidores sin cobertura médica representó una alternativa ante el encarecimiento de productos y la dificultad de acceso. La crisis interna de la empresa y la imposibilidad de encontrar un comprador para la operación local agudizaron la incertidumbre sobre el futuro de la marca en la Argentina.
Dr. Ahorro pertenece al empresario mexicano Xavier González Zirión, quien en México es dueño de la cadena de farmacias El Fénix. Su principal competidor, Dr. Simi, es una cadena fundada por Víctor González Torres, tío del propietario de Dr. Ahorro.
Fuente: Infobae
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