A diferencia de otras variables de la economía que muestran más signos vitales, en este sector la recuperación, mes a mes, es muy acotada. El Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC mostró una caída anual del 9,4%, superior incluso a la que se verificó en 2020, el año más crítico de la pandemia de Covid-19. Esto sucedió pese a que en diciembre hubo una mejora interanual del 8,4%, dada la baja base de comparación.
Vale recordar que en diciembre de 2023, a poco de asumir la presidencia, Javier Milei tomó la decisión de devaluar la moneda, lo cual generó un clima de fuerte incertidumbre y llevó la inflación al 25% mensual, provocando así un desplome en los salarios reales, que ya partían de niveles bajos en términos históricos.
El efecto del deterioro salarial sobre la demanda interna, sumado al ajuste fiscal que se apoyó en gran parte en un brutal recorte en la obra pública y el gasto en infraestructura se tradujeron en contracciones interanuales superiores al 15% entre marzo y junio para el IPI.
Dentro de las divisiones más relevantes dentro del IPI, las que más cayeron en 2024 fueron Productos minerales no metálicos (-24,3%), Maquinaria y equipo (-18,6%) e Industrias metálicas básicas (-17,5%). La crisis de la construcción impactó en estos sectores a través de la menor demanda de productos como el cemento o el acero, mientras que el consumo deprimido se vio reflejado, por ejemplo, en el bajo dinamismo de la producción de electrodomésticos.
fuente: ámbito financiero
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